03.10.2026

Marcapasos sin cables en pacientes con bloqueo auriculoventricular con indicaciones específicas

Investigadores que se desempeñan en la Escuela de Trabajo Social y Gestión de la Salud de la Universidad de Xihua, Chengdu, y del Departamento de Cardiología del Hospital 363 de Chengdu, Sichuan, China, realizaron una revisión sistemática de publicaciones previas con la intención de evaluar el desempeño de los marcapasos sin cables en pacientes con bloqueo auriculoventricular con indicaciones específicas, y publicaron sus observaciones en la edición del 14 de septiembre de 2026 del Frontiers in Cardiovascular Medicine*.

Esta revisión será objeto de comentarios en la NOTICIA DEL DÍA de hoy.

A manera de prólogo, los autores señalaron que el bloqueo auriculoventricular (BAV) se define como un retraso o interrupción en la transmisión de un impulso desde las aurículas a los ventrículos. 

El BAV se clasifica según la gravedad de la alteración de la conducción. 

En el BAV de primer grado, todos los impulsos auriculares se conducen a los ventrículos, pero el tiempo de conducción es más prolongado. 

En el BAV de segundo grado, algunos impulsos auriculares se conducen a los ventrículos y otros no. 

Por su lado,en el BAV de tercer grado, ningún impulso auricular se conduce a los ventrículos. 

El tratamiento del BAV tiene como objetivo aliviar los síntomas y prevenir el síncope y la muerte súbita cardíaca (MSC). 

El síncope y el mareo se observan principalmente en el BAV de alto grado y completo, especialmente en las formas paroxísticas. 

La muerte en pacientes con BAV no tratado se debe no solo a insuficiencia cardíaca secundaria a un bajo gasto cardíaco, sino también a MSC causada por asistolia prolongada o taquiarritmia ventricular desencadenada por bradicardia. 

Por lo tanto, el bloqueo AV de alto grado y completo se asocia con síncope y muerte súbita cardíaca, lo que subraya su potencial eventualmente mortal.

Actualmente, la estrategia de tratamiento para el bloqueo AV se individualiza en función principalmente del grado de bloqueo y la presencia de síntomas clínicos. 

En pacientes con bloqueo AV adquirido de segundo grado tipo Mobitz II, bloqueo AV de alto grado o bloqueo AV de tercer grado no atribuible a causas reversibles o fisiológicas, se recomienda la estimulación permanente independientemente de los síntomaa. 

Más allá de los sistemas de estimulación transvenosa convencionales, los marcapasos sin cables representan un importante avance tecnológico en los últimos años, y sus indicaciones se están refinando gradualmente en pacientes elegibles. 

Según las Guías ESC 2021 sobre estimulación cardíaca y terapia de resincronización cardíaca, los marcapasos sin cables deben considerarse como una alternativa a los marcapasos transvenosos cuando no existe acceso venoso en la extremidad superior o cuando el riesgo de infección del bolsillo del dispositivo es particularmente alto, como en casos de infección previa y en pacientes en hemodiálisis. 

Además, teniendo en cuenta la esperanza de vida y utilizando la toma de decisiones compartida, los marcapasos sin cables pueden considerarse como una alternativa a la estimulación ventricular estándar de un solo cable. 

Los marcapasos sin cables se clasifican generalmente en dos tipos según su modo de estimulación y función de detección: 

marcapasos ventriculares unicamerales y marcapasos auriculoventriculares (AV) síncronos/bicamerales. 

Los primeros funcionan en modo VVI (estimulación ventricular, detección ventricular, respuesta inhibida), con el electrodo colocado en el ventrículo derecho para detectar la actividad ventricular intrínseca y administrar pulsos de estimulación a demanda, sin detección auricular ni contracción secuencial AV. 

Los segundos, en cambio, utilizan algoritmos de detección más sofisticados para lograr la sincronía AV, que detecta la actividad eléctrica auricular y activa la estimulación ventricular, imitando así la contracción secuencial AV fisiológica para preservar el llenado ventricular y el gasto cardíaco.

En la práctica clínica actual, los marcapasos sin cables han acumulado una experiencia sustancial en el mundo real. 

Múltiples metaanálisis han comparado sus resultados clínicos con los de los marcapasos transvenosos convencionales, y los resultados han demostrado que los marcapasos sin cables se asocian con una tasa de complicaciones generales menor que los sistemas de estimulación tradicionales. 

El metaanálisis más reciente se publicó en línea en diciembre de 2025 y en formato impreso en marzo de 2026, con una búsqueda sistemática de la literatura realizada hasta octubre de 2024. 

Sin embargo, los estudios existentes se han centrado principalmente en los resultados generales en poblaciones mixtas que abarcan diversas indicaciones, y se carece de análisis de subgrupos específicos dirigidos a pacientes con bloqueo auriculoventricular (BAV). 

En consecuencia, los hallazgos de estos estudios pueden ocultar posibles diferencias en los perfiles de seguridad entre los subgrupos etiológicos. 

Para abordar esta brecha, el presente estudio se centró en la seguridad de los marcapasos sin cables específicamente en pacientes con BAV. 

A diferencia de estudios previos que involucran poblaciones heterogéneas, este estudio reclutó exclusivamente una cohorte de pacientes con un diagnóstico confirmado de bloqueo auriculoventricular (BAV) y siguió estrictamente el marco PICO de la siguiente manera:

P (Población) se definió como bloqueo auriculoventricular de alto grado o completo; 

I (Intervención) se refiere a la aceptación de un implante de marcapasos sin cables; 

C (Comparador) es una cohorte pareada que recibe un implante de marcapasos transvenoso tradicional de una o dos cámaras durante el mismo período; 

O (Resultados) son indicadores de seguridad. 

El objetivo de este estudio fue proporcionar evidencia más precisa y específica que respalde la seguridad de la tecnología de estimulación sin cables en pacientes con BAV, comparando los eventos adversos mayores perioperatorios y a largo plazo entre los marcapasos sin cables y los marcapasos tradicionales en esta población específica.

En resumidas cuentas, los marcapasos cardíacos sin cables se están convirtiendo en una alternativa viable a los marcapasos intravenosos tradicionales. 

Este estudio tuvo como objetivo evaluar sistemáticamente la seguridad del uso de marcapasos sin cables en pacientes con bloqueo auriculoventricular (BAV) que cumplen con indicaciones específicas, basándose en investigaciones publicadas.

A tales efectos, se realizó una búsqueda bibliográfica exhaustiva en PubMed, Web of Science, CNKI, Embase, Cochrane Library, ClinicalTrials.gov, la Plataforma Internacional de Registro de Ensayos Clínicos de la OMS (ICTRP) y la base de datos Wanfang para identificar estudios clínicos sobre el tratamiento del bloqueo auriculoventricular con marcapasos sin cables. 

El análisis de datos se llevó a cabo utilizando los programas RevMan y R. 

Se calculó el riesgo relativo (RR) con un intervalo de confianza (IC) del 95 %. 

La heterogeneidad se evaluó mediante el estadístico I² .

Finalmente, se incluyeron un total de 60 estudios, en los que los pacientes con bloqueo auriculoventricular (BAV) representaron entre el 6 % y el 100 % de la población implantada. 

La incidencia general de eventos adversos en pacientes que recibieron marcapasos sin cables fue baja. 

De estos, 16 estudios proporcionaron datos de complicaciones para el subgrupo de BAV y se incluyeron en el metaanálisis. 

Los resultados mostraron que, en comparación con el grupo de control, los marcapasos sin cables no redujeron significativamente el riesgo de eventos adversos en pacientes con BAV (RR = 1,41; IC del 95 %: 0,43-4,60; p  = 0,57). 

El análisis de subgrupos por tipo de dispositivo no mostró diferencias estadísticamente significativas en los riesgos de eventos adversos en comparación con los marcapasos tradicionales, ya sea para los marcapasos ventriculares unicamerales sin cables (RR = 0,26, IC del 95%: 0,03–2,01, P  = 0,20) o para los marcapasos AV-síncronos/bicamerales sin cables (RR = 2,16, IC del 95%: 0,76–6,17, P  = 0,15), sin interacción significativa entre los subgrupos. 

En el análisis de la tasa de un solo brazo, cinco estudios de cohortes informaron una tasa de eventos adversos del 14% (IC del 95%: 0,04–0,24); después de aplicar la transformación de Freeman-Tukey a once estudios de un solo brazo, la tasa de eventos adversos fue del 1,15% (IC del 95%: 0,26%–2,67%).

Proponiendo el debate sobre sus resultados, los autores subrayaron que en esta evaluación sistemática, los marcapasos sin cables demostraron un perfil de seguridad comparable al de los marcapasos intravenosos tradicionales. 

A pesar de la falta de una reducción significativa del riesgo, la baja incidencia constante de eventos adversos respalda el uso de la estimulación sin cables como una alternativa segura para pacientes con bloqueo auriculoventricular.

El análisis descriptivo de 60 estudios ( n  = 14.224) proporciona apoyo longitudinal adicional. 

Los 60 estudios incluidos en este análisis cubrieron la aplicación de diferentes tipos de dispositivos de marcapasos sin cables en pacientes con BAV, con tasas de éxito de implantación generalmente altas en todos los estudios. 

Con respecto a los eventos adversos, aunque hubo cierta heterogeneidad entre los estudios, la incidencia general fue baja y manejable. 

Tomando como ejemplo la serie de marcapasos sin cables Micra, múltiples estudios a gran escala han confirmado su perfil de seguridad favorable. 

Un análisis retrospectivo de Chen et al. de 1.620 pacientes que se sometieron a la implantación de marcapasos Micra en la región de Shanghái mostró una tasa total de eventos adversos del 2,35%, con la incidencia de complicaciones mayores como perforación cardíaca, trombosis de la vena femoral y umbrales de estimulación elevados todos por debajo del 1%. 

Se realizó un seguimiento a 801 receptores de implantes Micra AV durante 12 meses y se informó una tasa de complicaciones mayores del 3,7 %, con una incidencia de derrame/perforación pericárdica de solo el 1,2 %; no se informaron infecciones ni desplazamientos del dispositivo, y hubo una reducción del 58 % en el riesgo de complicaciones mayores en comparación con los marcapasos transvenosos bicamerales convencionales. 

La serie Aveir DR de marcapasos sin cables también ha demostrado un perfil de seguridad aceptable en estudios con muestras más grandes. 

Doshi et al. informaron una tasa de complicaciones generales del 11,1 % entre 452 pacientes, con incidencias muy bajas de complicaciones graves como derrame pericárdico y perforación cardíaca. 

Aunque algunos estudios no aislaron los datos del subgrupo de BAV, la alta proporción de indicaciones de BAV en estos grandes registros sugiere que estos resultados de seguridad favorables son altamente generalizables a la población de BAV.

En el análisis comparativo, no se observó una diferencia estadísticamente significativa en la seguridad entre el uso de marcapasos sin cables y marcapasos intravenosos tradicionales en pacientes con bloqueo auriculoventricular (BAV) (RR = 1,41, IC del 95%: 0,43–4,60, P  = 0,57), lo que sugiere que la seguridad general de las dos técnicas de estimulación es comparable en la población con BAV. 

Este hallazgo difiere ligeramente de varios metaanálisis previos, como el de Gangannapalle et al., que informó un riesgo significativamente menor de complicaciones como neumotórax y endocarditis en el grupo de marcapasos sin cables en comparación con los marcapasos intravenosos tradicionales. 

Así, plantearon la hipótesis de que esta discrepancia se debe a la heterogeneidad de la población de pacientes. 

Si bien los estudios previos incluyeron una amplia gama de poblaciones de pacientes, incluyendo fibrilación auricular con frecuencia ventricular lenta, síncope, insuficiencia cardíaca y otras indicaciones de estimulación, este análisis se centró exclusivamente en el BAV. 

Las consideraciones fisiológicas y anatómicas específicas en pacientes con BAV podrían atenuar algunas de las ventajas comparativas observadas en cohortes más heterogéneas. 

Además, datos recientes de seguridad a gran escala refuerzan aún más la ventaja anatómica de los marcapasos sin cables. 

En una gran serie de casos consecutivos, La Fazia et al. informaron una incidencia extremadamente baja de regurgitación tricuspídea (RT) grave de nueva aparición después de la implantación de marcapasos sin cables, lo que confirma que estos dispositivos ejercen una interferencia mecánica sustancialmente menor sobre el aparato valvular tricúspide que los cables transvenosos convencionales, mitigando así el riesgo de compromiso hemodinámico por insuficiencia valvular. 

En conjunto con estos resultados, aunque los eventos adversos mayores generales no difirieron significativamente en la población con bloqueo auriculoventricular (BAV), el perfil de seguridad favorable de los marcapasos sin cables para evitar la RT grave puede hacerlos particularmente valiosos en subgrupos de BAV con un riesgo elevado de intervención valvular posterior.

Dada la heterogeneidad inherente de los marcapasos sin cables, los autores realizaron análisis de subgrupos estratificados por tipo de dispositivo. 

Los resultados no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre los subgrupos, lo que sugiere que, según la evidencia actual, ninguno de los tipos de dispositivos demostró un riesgo significativamente diferente de eventos adversos en comparación con los marcapasos convencionales. 

Para los pacientes con bloqueo auriculoventricular (BAV), mantener la sincronía AV puede mejorar significativamente el gasto cardíaco y la calidad de vida, evitando el síndrome del marcapasos. 

Por el contrario, la estimulación unicameral podría ser adecuada únicamente para pacientes con actividad física extremadamente baja o aquellos con fibrilación auricular persistente. 

Si bien este análisis de subgrupos no detectó una diferencia significativa en el riesgo de eventos adversos entre los diferentes tipos de dispositivos y los marcapasos convencionales, cabe destacar que la equivalencia en seguridad no equivale a la equivalencia en eficacia clínica, lo que justifica una evaluación adicional mediante estudios prospectivos diseñados específicamente.

Los marcapasos transvenosos convencionales han evolucionado progresivamente hacia la estimulación del sistema de conducción, como la estimulación del haz de His y la estimulación de la rama izquierda del haz, para lograr una activación ventricular más fisiológica. 

Sin embargo, los sistemas de estimulación sin cables actuales siguen limitados a la estimulación apical o septal convencional del ventrículo derecho. 

Esta limitación es particularmente relevante para los pacientes con bloqueo auriculoventricular (BAV), quienes generalmente requieren un alto porcentaje de estimulación ventricular. 

La activación ventricular disincrónica inducida por la estimulación convencional del ventrículo derecho se ha reconocido como un factor clave que contribuye a la miocardiopatía inducida por estimulación y al posterior desarrollo de insuficiencia cardíaca durante el seguimiento a largo plazo.

El perfil de seguridad general, reflejado en la incidencia de eventos adversos en el bloqueo auriculoventricular (BAV), fue confirmado por este metaanálisis chino de un solo brazo. 

Se observó una baja tasa de complicaciones del 14 % en estudios de cohortes y una notablemente baja del 1,15 % en estudios de un solo brazo. 

Por ejemplo, Biffi et al. informaron una tasa de complicaciones del 4,5 % entre 22 pacientes con BAV, que incluyó solo un caso de hematoma relacionado con punción vascular, sin otras complicaciones perioperatorias o a largo plazo. 

De manera similar, Togashi et al. demostraron que en pacientes con BAV de alto grado, la incidencia de eventos adversos se mantuvo baja (6 %) durante un seguimiento de 2 años. 

La ausencia de complicaciones perioperatorias graves en múltiples estudios refuerza aún más la viabilidad clínica de los marcapasos sin cables en pacientes con BAV.

Las razones de la heterogeneidad observada en los estudios incluidos en este metaanálisis pueden ser las siguientes: 

En primer lugar, en el grupo de marcapasos sin cables, las marcas de marcapasos implantadas no fueron del todo consistentes, incluyendo Micra VR, Micra AV, VVI-LPM, etc., mientras que en el grupo de marcapasos tradicionales, las marcas de marcapasos implantadas también fueron inconsistentes, lo que generó sesgos. 

En segundo lugar, al evaluar las complicaciones causadas por los marcapasos, los diferentes estudios utilizaron distintos equipos de ultrasonido y operadores, lo que inevitablemente genera sesgos. 

Además, la aparición de complicaciones postoperatorias está relacionada, en cierta medida, con la pericia quirúrgica del cirujano, lo que inevitablemente genera sesgos debido a las diferencias entre los cirujanos de los distintos estudios. 

Por último, los tiempos de seguimiento inconsistentes entre los estudios afectan la comparabilidad de los resultados.

Según los propios autores, este estudio presentó las siguientes limitaciones. 

En primer lugar, la mayoría de los estudios originales no informaron por separado los datos de complicaciones para el subgrupo de bloqueo auriculoventricular (BAV), lo que impidió la síntesis cuantitativa para esta población específica. 

En segundo lugar, realizaron un análisis de subgrupos según el tipo de marcapasos sin cables cuando se dispuso de datos. 

Sin embargo, debido a que la modalidad de estimulación en el grupo de marcapasos transvenosos no se informó de forma suficiente, no fue posible realizar una comparación de subgrupos correspondiente entre la estimulación ventricular derecha convencional y la estimulación del sistema de conducción fisiológico. 

En tercer lugar, las complicaciones en el sitio de acceso también deben interpretarse con precaución, ya que las técnicas de implantación difieren entre los sistemas de marcapasos sin cables y transvenosos. 

Los marcapasos transvenosos se implantan típicamente a través de la vena cefálica, subclavia o axilar, mientras que los marcapasos sin cables se administran a través de la vena femoral. 

Además, factores como el acceso venoso guiado por ultrasonido frente al guiado por referencias anatómicas, la experiencia del operador y las técnicas de cierre vascular pueden influir en la incidencia de hematoma y otras complicaciones vasculares. 

Dado que estos detalles del procedimiento no se informaron de forma sistemática en los estudios incluidos, su impacto potencial no pudo evaluarse en el presente metaanálisis. 

Posteriormente, al evaluar las complicaciones causadas por los marcapasos, los distintos estudios utilizan diferentes equipos de ultrasonido y operadores, lo que inevitablemente genera sesgos. 

Además, la aparición de complicaciones postoperatorias está relacionada, en cierta medida, con la pericia quirúrgica del cirujano, lo que también genera sesgos debido a las diferencias entre los cirujanos de los distintos estudios. 

Por último, los tiempos de seguimiento inconsistentes entre los estudios afectan la comparabilidad de los resultados. 

En el futuro, deberían realizarse más estudios prospectivos de alta calidad y con muestras grandes en el subgrupo de bloqueo auriculoventricular (BAV) para validar aún más la seguridad de los marcapasos sin cables en pacientes con diferentes subtipos de BAV y antecedentes clínicos.

Como conclusiones, los autores destacaron que

este estudio evaluó sistemáticamente la seguridad del uso de marcapasos sin cables en pacientes con bloqueo auriculoventricular (BAV). 

La evidencia existente indica que el riesgo de eventos adversos en esta población no difirió significativamente del de los marcapasos intravenosos tradicionales, lo que sugiere que su seguridad es comparable. 

El análisis de tasas de un solo grupo mostró además que la incidencia general de complicaciones en pacientes con BAV con marcapasos sin cables fue baja. 

Se observó además una incidencia notablemente baja en los estudios de un solo brazo. 

El análisis descriptivo basado en la población general respalda la viabilidad y seguridad de su aplicación en pacientes con BAV. 

Sin embargo, debido a la insuficiente publicación de datos de investigación originales, se necesitan en el futuro más estudios de alta calidad y con muestras grandes dirigidos al subgrupo de BAV para validar aún más la seguridad y aplicabilidad de los marcapasos sin cables en pacientes con diferentes subtipos de BAV y antecedentes clínicos, proporcionando así un respaldo basado en la evidencia más fiable para la selección individualizada del dispositivo en la práctica clínica.

Palabras clave: bloqueo auriculoventricular, complicaciones, marcapasos sin cables, revisión sistemática, marcapasos intravenosos tradicionales

* Wang L, Ning L, Lamu Z, Ren S, Xie J, He L, Li Y. Leadless pacemaker in atrioventricular block patients with specific indications: a systematic review. Front Cardiovasc Med. 2026 Sep 14;13:1910998. doi: 10.3389/fcvm.2026.1910998. PMID: 42807584; PMCID: PMC13617243.

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