Investigadores que se desempeñan en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zagazig, Zagazig, Egipto (Faculty of Medicine, Zagazig University, Zagazig, Egypt), realizaron una revisión sistemática de ensayos aleatorizados y aleatorizados por conglomerados cuyo propósito fue la detección oportunista y sistemática de fibrilación auricular en adultos mayores de 65 años en el contexto de atención primaria y publicaron sus resultados en la edición del 11 de septiembre de 2026 del BMC Cardiovascular Disorders*.
La NOTICIA DEL DÍA comentará hoy esta publicación.
En la introducción al artículo los autores señalaron que la fibrilación auricular (FA) es la arritmia cardíaca sostenida más común y un factor importante como causa del ictus isquémico, la insuficiencia cardíaca y la mortalidad en adultos mayores.
Su prevalencia aumenta sustancialmente después de los 65 años, y una proporción considerable de casos permanece sin diagnosticar debido a su presentación asintomática o intermitente.
La FA subclínica y detectada intermitentemente se ha reconocido cada vez más como una entidad clínicamente relevante, que contribuye al riesgo tromboembólico, particularmente en adultos mayores con multimorbilidad y comorbilidades cardiovasculares subyacentes.
Los avances en las tecnologías de cribado, incluidos los dispositivos electrocardiográficos portátiles y vestibles, han mejorado la viabilidad de detectar FA previamente no reconocida fuera de los entornos diagnósticos convencionales.
Sin embargo, la importancia clínica de la FA detectada mediante cribado, especialmente los episodios de corta duración o baja carga, sigue siendo incierta y continúa siendo un área de investigación activa.
La identificación temprana de la FA permite iniciar oportunamente la anticoagulación oral, que ha demostrado reducir sustancialmente el riesgo de accidente cerebrovascular.
En consecuencia, el cribado de FA se ha convertido en una estrategia potencial de salud pública.
Se han evaluado dos enfoques principales:
el cribado oportunista, que se realiza habitualmente durante las consultas de atención primaria de rutina, y
el cribado sistemático, que implica programas basados en invitaciones o monitorización prolongada del ritmo en poblaciones definidas.
Además del rendimiento en la detección, factores de implementación como los recursos sanitarios, la infraestructura y los requisitos de monitorización pueden influir en la adopción de estrategias de cribado de fibrilación auricular en la práctica clínica.
Estas consideraciones son relevantes al interpretar la aplicabilidad de los enfoques de cribado en diferentes entornos sanitarios.
Las guías internacionales actuales difieren en sus recomendaciones sobre la detección de la fibrilación auricular (FA).
Si bien varias recomiendan la detección oportunista en personas mayores de 65 años durante las consultas médicas de rutina, la detección sistemática a nivel poblacional no se recomienda universalmente.
Esta variación refleja la incertidumbre actual sobre el equilibrio entre el aumento en la detección de la FA, la anticoagulación posterior, los posibles riesgos y los costos para el sistema de salud.
Las revisiones existentes se han centrado principalmente en la eficacia de la detección de la fibrilación auricular (FA) sin integrar de forma exhaustiva los resultados clínicos, las consideraciones de implementación ni las diferencias entre las estrategias de cribado.
Por lo tanto, esta revisión sistemática tuvo como objetivo comparar las estrategias de cribado de FA oportunistas y sistemáticas utilizando evidencia de ensayos controlados aleatorizados, con énfasis en los resultados clínicamente relevantes y las consideraciones de implementación en estrategias de cribado heterogéneas.
En síntesis, evaluar si el cribado oportunista de fibrilación auricular (FA) en adultos de 65 años o más mejora la detección de FA y los resultados clínicos en comparación con la atención habitual, y comparar las estrategias de cribado oportunista y sistemática en términos de detección de FA y resultados clínicos.
Para ello se realizó una revisión sistemática de acuerdo con las directrices PRISMA 2020.
Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados y aleatorizados por conglomerados que evaluaban la detección oportunista o sistemática de fibrilación auricular en adultos mayores de 65 años.
Se consultaron bases de datos electrónicas (MEDLINE, Embase y CENTRAL) desde su inicio hasta diciembre de 2024.
Se incluyeron estudios con datos de resultados suficientemente comparables en una síntesis cuantitativa descriptiva estructurada de las tasas de detección de FA.
Debido a la considerable heterogeneidad clínica y metodológica entre los estudios incluidos, no se realizó un metaanálisis combinado.
En su lugar, los resultados a nivel de estudio se resumieron de forma descriptiva.
Los estudios con diseños o informes de resultados heterogéneos se sintetizaron de forma narrativa.
Los resultados de interés incluyeron la detección de FA, el inicio de la anticoagulación oral, la incidencia de ictus y la mortalidad por todas las causas.
El riesgo de sesgo se evaluó mediante la herramienta Cochrane Risk of Bias 2.0.
La selección de estudios y la extracción de datos fueron realizadas de forma independiente por dos revisores.
Se incluyeron nueve ensayos aleatorizados o aleatorizados por conglomerados.
Tanto los enfoques de cribado oportunistas como los sistemáticos se asociaron con una mayor detección de fibrilación auricular previamente no diagnosticada en comparación con la atención habitual.
En varios ensayos, el cribado oportunista aumentó la detección de fibrilación auricular; sin embargo, las comparaciones directas con los enfoques sistemáticos deben interpretarse con cautela debido a la heterogeneidad en la intensidad del seguimiento, la duración del mismo y las características de la población.
Los estudios que emplearon monitorización prolongada o continua generalmente arrojaron tasas de detección de FA más altas; sin embargo, las comparaciones directas con la detección oportunista deben interpretarse con cautela debido a las diferencias en la intensidad de la monitorización, la duración del seguimiento y las características de la población.
El inicio de la anticoagulación varió entre los estudios.
En todos los estudios, no se observó una reducción consistente en la incidencia de ictus ni en la mortalidad por todas las causas.
La mayoría de los ensayos se consideraron con ciertas preocupaciones respecto al riesgo de sesgo, principalmente relacionadas con los diseños de ensayos pragmáticos.
Dado que el diagnóstico de FA se confirmó mediante criterios electrocardiográficos objetivos, el riesgo de sesgo en la medición de los resultados fue generalmente bajo.
Al poner en consideración las observaciones realizadas, los autores destacaron como principales conclusiones, que esta revisión sistemática de ensayos aleatorizados y aleatorizados por conglomerados demostró que el descubrimiento de fibrilación auricular (FA) en adultos mayores de 65 años aumenta la detección de FA previamente no diagnosticada en comparación con la atención habitual.
Tanto las estrategias de detección oportunistas como las sistemáticas se asociaron con una mejor detección en diversos entornos de atención médica.
Es importante destacar que no todos los estudios incluidos se realizaron en entornos de atención primaria de rutina.
Varios ensayos se basaron en poblaciones o emplearon estrategias de monitorización intensivas con dispositivos, lo que puede limitar la generalización de los hallazgos a la práctica de atención primaria habitual.
Sin embargo, a pesar del aumento en la detección y de los modestos incrementos en el inicio de la anticoagulación en algunos estudios, no se observó una reducción constante en el accidente cerebrovascular isquémico ni en la mortalidad por todas las causas.
El aumento observado en la identificación de FA en todas las estrategias de cribado refleja la capacidad de los enfoques tanto oportunistas como sistemáticos para descubrir FA previamente no reconocida.
Los estudios que emplearon monitorización repetida o continua generalmente informaron tasas de detección de FA más altas; sin embargo, las comparaciones directas entre estrategias de cribado deben interpretarse con cautela debido a las diferencias sustanciales en el diseño del estudio, la intensidad de la monitorización, la duración del seguimiento, las características de los participantes y los entornos de cribado.
Si bien el cribado oportunista puede incorporarse a las consultas de atención médica rutinarias, los resultados de la implementación, la escalabilidad y el beneficio no se evaluaron de manera consistente en los ensayos aleatorizados incluidos.
La relevancia clínica de detectar FA de corta duración o subclínica también sigue siendo incierta.
Es importante destacar que el aumento en la detección no se tradujo de manera consistente en mejores resultados clínicos.
Varias explicaciones podrían justificar la ausencia de reducciones consistentes en accidentes cerebrovasculares o mortalidad a pesar del aumento en la detección de FA.
Estas incluyen una potencia estadística limitada, el descubrimiento de FA de baja carga o subclínica, la variabilidad en la adopción de anticoagulantes, retrasos en el inicio del tratamiento y riesgos competitivos en poblaciones de edad avanzada.
Se han reportado hallazgos similares en estudios previos de detección de FA y revisiones sistemáticas, que han demostrado consistentemente una mejor detección de FA, pero efectos inciertos en resultados clínicos importantes como accidentes cerebrovasculares y mortalidad.
Una limitación importante de la evidencia disponible es que varios ensayos incluidos no fueron diseñados ni contaban con la potencia estadística suficiente para detectar diferencias en los resultados de accidentes cerebrovasculares o mortalidad.
Por consiguiente, la ausencia de un beneficio demostrado para estos desenlaces debe interpretarse con cautela, ya que la falta de detección de un efecto estadísticamente significativo no implica necesariamente la ausencia de beneficio clínico.
Los datos recientes de registros del mundo real complementan la literatura sobre cribado aleatorio al enfatizar que el valor clínico de la detección de FA depende de la calidad del manejo posterior.
En el registro Heidelberg HERA-FIB, la dosificación inadecuada de anticoagulantes orales directos fue común entre los pacientes con FA tratados con anticoagulantes orales directos, y la infradosificación se asoció con un mayor riesgo de resultados adversos compuestos en comparación con la dosificación adecuada.
Estos hallazgos sugieren que los programas de cribado podrían beneficiarse de incluir la optimización estructurada de la anticoagulación en lugar de solo la detección.
Los análisis en la vida real de pacientes muy ancianos con FA también destacan que los adultos de ≥ 80 años representan un subgrupo de alto riesgo en el que las decisiones sobre anticoagulación, el riesgo de hemorragia, las comorbilidades y el seguimiento requieren una evaluación individualizada cuidadosa.
Los pacientes sin anticoagulación oral tuvieron peores resultados clínicos, mientras que el uso de anticoagulantes orales directos aumentó con el tiempo, lo que respalda la necesidad de una optimización estructurada del tratamiento posterior a la detección de FA, particularmente en adultos de ≥ 80 años.
Además, la estratificación de riesgo mejorada con biomarcadores, incluida la troponina T cardíaca de alta sensibilidad añadida al CHA₂DS₂-VASc, puede ayudar a refinar la evaluación de riesgo posterior a la detección, aunque se requiere una validación prospectiva antes de su implementación.
En conjunto, estos datos sugieren que las futuras vías de cribado podrían beneficiarse de una evaluación como modelos de atención integrada que incluyan confirmación mediante ECG, estratificación de riesgo, inicio de anticoagulación, verificación de dosis y seguimiento.
Por lo tanto, la detección de FA no debe evaluarse como una intervención diagnóstica independiente, sino como parte de una vía de atención que incluya confirmación mediante ECG, CHA₂DS₂-VASc y evaluación del riesgo de hemorragia, inicio de la anticoagulación, verificación de la dosis y seguimiento.
La evidencia emergente también sugiere que la complejidad clínica puede influir en los beneficios potenciales del cribado de FA.
Los adultos mayores con FA frecuentemente presentan multimorbilidad, fragilidad, polifarmacia y riesgos competitivos que afectan el riesgo tromboembólico, el riesgo de hemorragia, las decisiones de tratamiento y los resultados a largo plazo.
Análisis recientes han demostrado una heterogeneidad sustancial en los perfiles de riesgo entre poblaciones con FA clínicamente complejas en diferentes entornos de atención médica y regiones geográficas.
Esta heterogeneidad puede explicar en parte por qué el aumento en la detección de FA no se traduce consistentemente en reducciones de accidentes cerebrovasculares o mortalidad en los ensayos de cribado.
Los estudios futuros deberían evaluar el cribado de FA dentro del contexto más amplio de la complejidad clínica y las estrategias de manejo individualizadas. .
Revisiones sistemáticas previas han reportado un aumento en la detección de FA asociada con estrategias de cribado, haciendo hincapié en los avances tecnológicos como los dispositivos portátiles e implantables.
Al restringir la inclusión a evidencia aleatorizada y comparar directamente enfoques oportunistas y sistemáticos, la presente revisión ofrece una síntesis más centrada en la práctica clínica.
Los hallazgos concuerdan con la literatura previa que indica que, si bien el cribado mejora la detección, su impacto en los resultados clínicamente relevantes sigue siendo incierto.
Estos resultados refuerzan la distinción entre eficacia diagnóstica y eficacia clínica.
Desde una perspectiva clínica, la detección oportunista de la fibrilación auricular puede incorporarse a las consultas médicas rutinarias.
Sin embargo, los resultados de la implementación, la utilización de recursos, la escalabilidad y la rentabilidad no se evaluaron de forma consistente en los ensayos aleatorizados incluidos.
A pesar del aumento en la detección de FA previamente no diagnosticada, la ausencia de evidencia consistente de reducción de accidentes cerebrovasculares sugiere que el cribado por sí solo puede ser insuficiente para mejorar los resultados clínicos.
Los programas de cribado eficaces probablemente requieran la integración con vías de atención estructuradas, incluyendo diagnóstico confirmatorio, estratificación de riesgo e inicio oportuno de la anticoagulación.
Las estrategias de cribado sistemático pueden ser apropiadas para poblaciones seleccionadas de mayor riesgo.
Los estudios que emplean un seguimiento organizado o prolongado generalmente informan tasas de detección de FA más elevadas; sin embargo, las comparaciones directas con el cribado oportunista deben interpretarse con cautela debido a las diferencias en el diseño del estudio, la intensidad del seguimiento, la duración del seguimiento y las características de los participantes.
Su impacto en los resultados clínicamente importantes sigue siendo incierto, y las decisiones de implementación deben tener en cuenta los recursos sanitarios disponibles, la infraestructura y los entornos de práctica locales.
Los autores consideraron que esta revisión presentó varias limitaciones.
En primer lugar, la heterogeneidad en las estrategias de cribado, las poblaciones y la notificación de resultados limitó la viabilidad del metaanálisis.
En segundo lugar, los diseños de ensayos pragmáticos introdujeron un posible sesgo de rendimiento, ya que el enmascaramiento de los participantes y los profesionales sanitarios no fue factible en general.
Dado que el diagnóstico de fibrilación auricular se confirmó mediante criterios electrocardiográficos objetivos, es improbable que la falta de enmascaramiento de los participantes introdujera un sesgo de detección sustancial.
Sin embargo, el conocimiento de la asignación al grupo de cribado pudo haber influido en la utilización de los servicios sanitarios, la evaluación diagnóstica, las decisiones terapéuticas y las prácticas de seguimiento.
Además, el protocolo de revisión no se registró prospectivamente en PROSPERO ni en ningún otro registro de revisiones sistemáticas.
La ausencia de registro prospectivo puede aumentar el riesgo de sesgo en la notificación y reducir la transparencia en cuanto al desarrollo del protocolo, si bien se establecieron y siguieron métodos predefinidos durante todo el proceso de revisión.
Se adoptó el enfoque de síntesis estructurada para garantizar una interpretación adecuada de los datos heterogéneos.
En conclusión, el cribado sistemático y oportunista de fibrilación auricular en adultos mayores aumenta la detección de FA previamente no diagnosticada.
La evidencia actual de estudios aleatorizados no demuestra una mejora constante en los resultados clínicos, como la reducción de accidentes cerebrovasculares o la mortalidad, y los resultados de la implementación y la rentabilidad no se evaluaron de forma consistente en los ensayos incluidos.
Futuros estudios aleatorizados con la potencia estadística adecuada deberían determinar si la integración del cribado de FA con vías de manejo clínico optimizadas puede traducirse en una mayor detección de FA en mejoras significativas en los resultados de los pacientes.
* Mansour MA, Hussein MEI, Foda MSAT. Opportunistic and systematic screening for atrial fibrillation in adults aged ≥ 65 years in primary care: a systematic review of randomized and cluster randomized trials. BMC Cardiovasc Disord. 2026 Sep 11;26(1):805. doi: 10.1186/s12872-026-06253-2. PMID: 42750002; PMCID: PMC13584378.