Un grupo de investigadores brasileños de la Universidad de Pernembuco y de Campinas realizaron un análisis secundario de un ensayo controlado aleatorizado con el propósito de evaluar los efectos del entrenamiento de resistencia sobre la calidad subjetiva del sueño, la somnolencia diurna excesiva y la calidad de vida en pacientes con apnea obstructiva del sueño, y publicaron sus observaciones en la edición del 20 de octubre de 2026 de Sleep and Breathing*.
Esta publicación será la base de la NOTICIA DEL DÍA de hoy.
Vale aclara que “entrenamiento de resistencia” se refiere a cualquier tipo de actividad física en la que los músculos se contraen contra una fuerza u oposición externa para sostener un esfuerzo durante un periodo prolongado o aumentar la capacidad física y muscular.
En la introducción a su artículo, los autores señalaron que la apnea obstructiva del sueño (AOS) afecta a casi el 30% de las personas en todo el mundo y se asocia con un empeoramiento significativo de la calidad del sueño, mayor somnolencia diurna y peor calidad de vida.
En consecuencia, mejorar estos resultados autopercibidos es la piedra angular del manejo de la AOS y se ha demostrado que el entrenamiento físico es eficaz para mejorar la calidad subjetiva del sueño y la somnolencia diurna excesiva además de mejorar la calidad de vida siendo sugerido como terapia complementaria para pacientes con AOS.
Aunque el entrenamiento aeróbico aislado o combinado con entrenamiento de resistencia (ER ó RT por sus siglas en inglés de resistance training) son los programas de ejercicio más estudiados que muestran efectos beneficiosos en esos resultados subjetivos relacionados con la AOS un estudio previo del grupo de los autores, encontró que ocho semanas de ER solo mejoraron la gravedad de la AOS y redujeron los despertares y la obesidad abdominal.
Sin embargo, el análisis primario de este ensayo clínico se centró en la gravedad de la AOS, excluyendo los resultados informados por el paciente, como la calidad subjetiva del sueño, la somnolencia diurna excesiva y la calidad de vida, que siguen estando poco explorados.
Para abordar esta brecha, este análisis secundario tuvo como objetivo investigar el efecto de un programa de entrenamiento de resistencia de ocho semanas sobre la calidad subjetiva del sueño, la somnolencia diurna excesiva y la calidad de vida en individuos con apnea obstructiva del sueño.
Así, el ensayo tuvo como objetivo verificar el efecto de ocho semanas de entrenamiento de resistencia (ER) sobre la calidad subjetiva del sueño, la somnolencia diurna y la calidad de vida en adultos con apnea obstructiva del sueño (AOS).
A tales efectos se incluyeron 25 adultos con apnea obstructiva del sueño (AOS) de moderada a grave (edad: 54,6 ± 7,2 años; IMC: 36,1 ± 7,9 kg/m²; índice de apnea-hipopnea: 52,2 ± 27,4 eventos/hora).
Los participantes fueron asignados aleatoriamente a un grupo de terapia de rehabilitación (tres sesiones por semana) o a un grupo control (dos sesiones por semana).
La calidad del sueño, la somnolencia diurna excesiva y la calidad de vida se evaluaron mediante el Índice de Calidad del Sueño de Pittsburgh (PSQI), la Escala de Somnolencia de Epworth (ESS) y el cuestionario SF-36, respectivamente.
Las ecuaciones de estimación generalizadas verificaron las diferencias entre los grupos a lo largo del tiempo.
Se observaron diferencias en los dominios de latencia del sueño (RT: Δ -1,0 ± 0,3 frente a CG (Control Group, -grupo control-): 0,2 ± 0,2; p = 0,018), duración del sueño (RT: Δ -0,6 ± 0,3 frente a CG: -0,2 ± 0,2; p = 0,012), medicación para dormir (RT: Δ -0,2 ± 0,1 frente a CG: 0,8 ± 0,3; p = 0,007) y puntuación general del PSQI (RT: Δ -3,2 ± 0,6 frente a CG: 0,2 ± 0,8; p = 0,004).
En cuanto al SF-36, (Short Form 36 Health Survey (Cuestionario de Salud SF-36), un instrumento estandarizado y de uso muy extendido que mide la calidad de vida relacionada con la salud) se observaron diferencias en los aspectos emocionales (RT: Δ 29,6 ± 14,8 vs. CG: -17,9 ± 10,0; p = 0,008) y en la puntuación global (RT: Δ 10,8 ± 3,3 vs. CG: -3,4 ± 3,1; p = 0,002).
No se observaron diferencias en la ESS..
Al someter a discusión los hallazgos comentados, los autores manifestaron que el estudio demostró que ocho semanas de RT mejoraron la latencia del sueño, la duración del sueño, la medicación para dormir, la calidad general del sueño, los aspectos emocionales y la puntuación general de la calidad de vida.
La AOS afecta la duración y la calidad del sueño, causa EDS (Excessive Daytime Sleepiness, que en español se traduce como Somnolencia Diurna Excesiva SDE y empeora la calidad de vida, y, aunque estos resultados mejoran con CPAP, su baja adherencia a largo plazo, con cerca del 40% de los adultos que la usan 4 horas o más por noche, resalta la importancia de enfoques alternativos como el ejercicio físico.
En el presente estudio, el entrenamiento de resistencia (ET ó TR) mejoró la calidad general del sueño al reducir la puntuación del PSQI en 3,2 puntos, lo cual es comparable a la reducción de ~ 3,5 puntos previamente reportada por el grupo de los autores.
Aunque la evidencia sobre los efectos del TR en la calidad general del sueño sigue siendo limitada, la reducción de 1 punto descrita en el único estudio previo es consistente en dirección con los hallazgos observados aquí.
Aunque no es posible afirmarlo con certeza, es plausible especular que esta mejora fue mediada parcialmente por una reducción en el número de despertares después del TR, ya que la evidencia previa ha demostrado que el número de microdespertares está asociado con el PSQI general.
Además, dado que la calidad del sueño está vinculada a la fisiopatología de la apnea obstructiva del sueño (AOS), las reducciones en el IAH (Índice de Apnea-Hipopnea) también pueden explicar la mejora observada en la calidad global del sueño.
La mejora en la latencia del sueño indicó que los patrones de sueño de los adultos con AOS se vieron afectados positivamente por el entrenamiento de resistencia (TR).
La reducción de 1 punto en la latencia del sueño es comparable a una reducción de 0,8 puntos observada en otras formas de entrenamiento físico.
Aunque este dominio no se había abordado previamente con el TR en adultos con AOS, el TR reduce la latencia objetiva del sueño en adultos con otras afecciones clínicas que afectan el sueño.
Además, la reducción encontrada en el presente estudio coincide con los hallazgos de la latencia del sueño evaluada objetivamente en el estudio de Sa Souza, lo que sugiere que podría reflejarse en la percepción de la latencia del sueño en el grupo de TR.
En el presente estudio se observó una reducción de 0,6 puntos en la duración del sueño.
Si bien no existen estudios que aborden los efectos del programa de entrenamiento de resistencia (TR) en la duración subjetiva del sueño en adultos con apnea obstructiva del sueño (AOS) de moderada a grave, se ha encontrado esta mejoría con el TR en personas mayores con otros trastornos del sueño.
Considerando la reducción en la latencia del sueño, esto indica que la sensación de tardar menos tiempo en conciliar el sueño podría haberse reflejado en una percepción de mayor duración del sueño.
Las diferencias observadas en el uso de medicamentos para dormir tras el periodo de intervención se debieron a un aumento en su consumo en el grupo control, más que a una reducción en el grupo de tratamiento.
Si bien la terapia farmacológica no es el tratamiento de primera línea para la apnea obstructiva del sueño (AOS), debido a la falta de conocimiento sobre las opciones de tratamiento no farmacológicas, las personas suelen recurrir a medicamentos que proporcionan efectos inmediatos, pero a corto plazo, sobre el sueño.
Por lo tanto, aunque no se controló el consumo de medicamentos, es posible que el grupo control haya aumentado su consumo de fármacos para dormir durante el periodo de intervención.
Aunque ningún estudio previo ha investigado los efectos del entrenamiento de resistencia (TR) en la calidad de vida de adultos con esta condición, se encontraron mejoras en los dominios emocionales y la calidad de vida general.
El TR se ha asociado con un aumento de la fuerza muscular y el rendimiento físico, y estas adaptaciones fisiológicas pueden contribuir a una mayor capacidad para realizar actividades de la vida diaria, siendo particularmente relevante para las personas con AOS, que frecuentemente experimentan fatiga y capacidad funcional reducida.
Además, se ha observado que el TR mejora los síntomas relacionados con aspectos emocionales, incluyendo ansiedad y depresión, en otras condiciones clínicas.
Además, más del 40% de los pacientes en TR estaban bajo terapia diurética, lo que podría haber contribuido a la mejora en la calidad de vida.
De acuerdo con el estudio de Sá-Sousa, no se observaron cambios significativos en la somnolencia diurna excesiva (SDE).
Esto sugiere que las mejoras en la SDE pueden no ocurrir de manera consistente con las intervenciones de ejercicio, incluso cuando se observan efectos positivos en otros parámetros relacionados con el sueño.
La somnolencia diurna es un síntoma multifactorial que no está determinado únicamente por la gravedad de la apnea, ya que en los adultos, la intensidad de la SDE a menudo no se correlaciona con el IAH, lo que sugiere que otros factores como la fragmentación del sueño pueden contribuir a la SDE, independientemente de la gravedad de la apnea obstructiva.
Cabe destacar algunas limitaciones del presente estudio, como lo admitieron los propios autores, como el tamaño reducido de la muestra, su corta duración y la limitada generalización de los resultados a poblaciones más amplias con apnea obstructiva del sueño (AOS).
El cálculo del tamaño de la muestra se basó en el índice de apnea-hipopnea (IAH); por lo tanto, es posible que el presente estudio no haya tenido la potencia estadística suficiente para los resultados primarios.
Además, los participantes adultos del presente estudio eran de mediana edad, por lo que los resultados no pueden extrapolarse a poblaciones de mayor edad.
Por consiguiente, futuras investigaciones deberían incluir muestras de mayor tamaño y un rango de edad más amplio.
En conclusión, ocho semanas de terapia de rehabilitación mejoraron significativamente la calidad del sueño percibida y la calidad de vida en pacientes no tratados con apnea obstructiva del sueño de moderada a grave.
* de Almeida JRV, da Silva Ferreira DK, de Arantes Lima VD, Dos Santos ENN, Dos Santos de Oliveira Silva NS, Aguiar JLP, Dos Santos ECF, Germano-Soares AH, Pedrosa RP, Esteves AM, Farah BQ, de Lima Lins-Filho O. Effects of resistance training on subjective sleep quality, excessive daytime sleepiness, and quality of life in patients with obstructive sleep apnea: a secondary analysis from a randomized controlled trial. Sleep Breath. 2026 Oct 20;30(6):296. doi: 10.1007/s11325-026-03842-5. PMID: 42900248; PMCID: PMC13683520.