28.01.2026

Seguridad y eficacia de la ablación de campo pulsado frente a la crioablación para la fibrilación auricular

En la edición del 23 de enero de 2026 del Medicine de Baltimore investigadores de Pakistan y Bengladesh, publicaron los resultados y conclusiones de un metaanálisis exhaustivo que analizó la seguridad y eficacia de la ablación de campo pulsado frente a la crioablación para el tratamiento eléctivo de la fibrilación auricular*.

Dicho mataanálisis será la base de la NOTICIA DEL DÍA de hoy.

Introduciendo el tema los autores señalaron que la fibrilación auricular (FA), un problema de salud común y en expansión, afecta a más de 33 millones de personas en todo el mundo. 

Según los expertos, esta cifra seguirá aumentando en las próximas décadas, convirtiendo la FA en uno de los problemas cardiovasculares más urgentes de la actualidad.

El deterioro de la función auricular y la actividad auricular desorganizada son las características distintivas de este síndrome. 

Esta enfermedad aumenta considerablemente la probabilidad de sufrir problemas graves, como insuficiencia cardíaca e incluso la muerte, además de interferir con el funcionamiento normal del corazón.

A medida que aumenta la población de edad avanzada y los avances en el tratamiento de otras enfermedades cardíacas, como el infarto de miocardio, prolongan la esperanza de vida, la prevalencia de la FA sigue aumentando, lo que supone una gran carga para los sistemas de salud de todo el mundo.

La crioablación (CA) ha surgido como un tratamiento importante para la FA en las últimas décadas, en particular para las personas que no reaccionan bien a otros tratamientos. 

La técnica ha cambiado significativamente desde que se utilizó por primera vez en la década de 1990, y el aislamiento de las venas pulmonares (PVI, por sus siglas en inglés de pulmonar vein isolation) es ahora el método aceptado para muchas cirugías.

Los médicos han investigado varias fuentes de energía, como la ablación por radiofrecuencia, la CA y, más recientemente, la ablación por campo pulsado (PFA por sus siglas en inglés de pulsed field ablation), para lograr la PVI.

La seguridad y la eficacia de la CA, que produce lesiones dirigidas utilizando temperaturas extremadamente bajas, están bien establecidas. 

Las primeras investigaciones revelaron resultados notables: el 94 % de los pacientes experimentaron PVI aguda y una porción considerable continuó sin tener síntomas de FA 6 meses después.

Sin embargo, la PFA es un método más reciente que emplea pulsos eléctricos para dirigirse y destruir el tejido cardíaco sin producir calor, lo que puede disminuir la posibilidad de dañar los tejidos circundantes. 

La PFA, que utiliza una revolucionaria energía de electroporación irreversible para tratar a pacientes con FA, muestra una eficacia equivalente a los métodos de ablación existentes y una baja incidencia de eventos adversos primarios relacionados con la seguridad.

A pesar de la promesa de ambos métodos, aún existe un debate considerable sobre cuál es mejor. 

Estudios que comparan la PFA y la CA han arrojado resultados dispares, con inconsistencias en las tasas de éxito, los resultados de seguridad y los detalles del procedimiento.

Resulta difícil para los médicos decidir cuál de los dos enfoques es mejor para sus pacientes debido a esta falta de consenso, lo que enfatiza la necesidad de una comparación exhaustiva y metódica de ambos.

Este metaanálisis buscó subsanar esta deficiencia mediante la recopilación de datos de múltiples estudios para comparar directamente la seguridad y la eficacia de la PFA y la CA. 

Para ofrecer información precisa y basada en la evidencia que permitiera orientar la toma de decisiones clínicas, este estudio analizó los resultados, incluyendo el éxito de los procedimientos, las tasas de recurrencia de la FA y los perfiles de complicaciones. 

En definitiva, el objetivo fue ayudar a los profesionales sanitarios a brindar la mejor atención posible a los pacientes con FA.

Sintetizando lo expresado hasta aquí, la fibrilación auricular (FA) sigue siendo la arritmia cardíaca sostenida más frecuente. 

La ablación por campo pulsado (PFA) y la crioablación (CA) tienen como objetivo aislar las venas pulmonares y prevenir la recurrencia de la FA. 

Este metaanálisis buscó ofrecer una comparación exhaustiva de la PFA y la CA en el tratamiento de la FA, considerando la eficacia, las características del procedimiento y los perfiles de seguridad.

Se realizó una búsqueda bibliográfica exhaustiva en bases de datos (PubMed, Cochrane Library, Science Direct y Google Scholar) desde su inicio hasta septiembre de 2024. 

Los análisis estadísticos se realizaron utilizando el software RevMan 5.4 de Cochrane.

Se incluyeron veinte estudios en este metaanálisis (n = 4638; PFA = 2172, CA = 3033). 

En cuanto a los resultados de eficacia, el PFA redujo significativamente la recurrencia de FA (odds ratio [OR] = 0,68 [0,50-0,94], p  = 0,02) y mejoró la ausencia de arritmia auricular al año (OR = 1,65 [1,18-2,31], p  = 0,004) en comparación con la CA. 

Desde el punto de vista del procedimiento, demostró una duración más corta del mismo (diferencia media [DM] = −11,07 [−14,57 a −7,56], P  < .00001), un menor uso de medio de contraste (DM = −51,62 [−66,35 a −36,88], P  < .00001) y una dosis de fluoroscopia más pequeña (DM = −5,28 [−9,32 a −1,24], P  = .01), aunque requirió más aplicaciones (DM = 20,73 [4,98–36,48], P  = .01), un tiempo de fluoroscopia más prolongado (DM = 1,55 [0,68–2,42], P  = .0005) y niveles más altos de troponina T cardíaca de alta sensibilidad después del aislamiento de la vena pulmonar (DM = 570,40 [410,94–729,86], P  < 0,00001). 

En cuanto a la seguridad, la PFA se asoció con una menor tasa general de complicaciones (OR = 0,46 [0,32–0,66], P  < 0,0001) y un menor riesgo de parálisis del nervio frénico persistente (OR = 0,13 [0,04–0,42], P  = 0,0008) y transitoria (OR = 0,12 [0,05–0,30], P  < 0,00001), pero con una mayor incidencia de taponamiento cardíaco (OR = 2,86 [1,26–6,48], P  = 0,01) y taquicardia auricular (OR = 2,62 [1,41–4,87], P  = 0,002). 

También mostró una mejoría superior de la frecuencia cardíaca posoperatoria (MD = −8,76 [−15,12 a −2,40], P  = .007).

Al iniciar el debate sobre los conceptos vertidos, los autores señalaron que el panorama de la ablación de la FA ha evolucionado significativamente con la introducción de la PFA como alternativa a la CA. 

Este metaanálisis, que comprendió 20 estudios no aleatorizados de intervenciones, con una muestra de 4638 participantes, evaluó exhaustivamente la diferencia entre la PFA y la CA en términos de eficacia, seguridad, eficiencia del procedimiento y resultados pronósticos.

Los hallazgos comentados demostraron que tanto la PFA como la CA alcanzan altas tasas de PVI. 

Sin embargo, la PFA mostró una tendencia hacia una mayor eficacia a largo plazo, con una mayor ausencia de arritmia auricular al año y menores tasas de recurrencia de FA en comparación con la CA. 

Esto concuerda con su mecanismo de acción no térmico, que puede contribuir a una formación de lesiones más duradera. 

Este hallazgo de menor recurrencia de FA asociado con la PFA en comparación con la CA es incoherente con los hallazgos de la revisión previa de Zhang et al., pero concuerda con los hallazgos de otra revisión de Ahmed et al., lo que da esperanzas de que la PFA pueda aumentar la eficacia de la PVI.

En términos de seguridad, la PFA demostró un perfil superior, con tasas significativamente más bajas de complicaciones perioperatorias y lesiones del nervio frénico. 

Sin embargo, se asocia con un riesgo significativamente mayor de taponamiento cardíaco y taquicardia auricular. 

El taponamiento cardíaco puede estar relacionado con la relativa inexperiencia de los operadores con dispositivos PFA. 

Como la PFA es una tecnología relativamente nueva, los profesionales pueden carecer de la familiaridad y la experiencia matizada necesarias para minimizar eficazmente los riesgos. 

Con una mayor experiencia y técnicas refinadas, se espera que la ocurrencia de tales complicaciones disminuya. 

La taquicardia auricular podría atribuirse a lesiones no uniformes producidas por la PFA; sin embargo, se justifica más investigación. 

La seguridad de la PFA se atribuye principalmente a su mecanismo no térmico, que utiliza la electroporación para interrumpir selectivamente los cardiomiocitos sin afectar los tejidos circundantes. 

A diferencia de la CA, que depende de mecanismos térmicos y puede dañar involuntariamente las estructuras cercanas, la PFA crea campos eléctricos controlados que abren nanoporos en las membranas celulares, lo que lleva a la muerte celular dirigida sin daños colaterales. 

Esto minimiza el riesgo de complicaciones, lo que lo convierte en una alternativa más segura para la ablación de FA. 

Un estudio de Pierucci et al. también demostró que la CA está asociada con un mayor riesgo de lesiones esofágicas y estenosis pulmonar.

La PFA demostró un procedimiento significativamente más corto, redujo el uso de medio de contraste y la dosis de fluoroscopia en comparación con la CA. 

Esta ventaja se atribuye en gran medida a su naturaleza sin contacto y al rápido suministro de energía. 

Los tiempos de procedimiento más cortos no solo mejoran la eficiencia del flujo de trabajo en los laboratorios de electrofisiología, sino que también reducen la exposición a la radiación tanto para los pacientes como para los operadores, lo que favorece aún más su adopción. 

Sin embargo, muestra un mayor tiempo de fluoroscopia. 

Un aspecto importante a destacar aquí es que la duración del procedimiento depende de la competencia y la experiencia del operador. 

Y dado que la PFA es un procedimiento nuevo, con el tiempo, a medida que los operadores refinen su técnica e integren tecnologías de mapeo avanzadas, su eficiencia procesal mejorará, lo que conducirá a tiempos de procedimiento más cortos y mejores resultados. 

Además, la PFA requiere más aplicaciones por procedimiento, lo que podría deberse a la naturaleza altamente selectiva de la electroporación que requiere múltiples aplicaciones para cubrir la lesión.

La PFA también demostró un aumento de la troponina cardíaca de alta sensibilidad. 

La PFA produce mayor daño miocárdico, lo que provoca un aumento significativo de la troponina cardíaca de alta sensibilidad, pero induce menos inflamación sistémica en comparación con la ARF. 

Este estudio también demostró una reducción de los cambios posoperatorios en la frecuencia cardíaca tras la AFP, en comparación con la CA. 

Sin embargo, aún no se sabe con certeza si estos efectos del aumento del daño miocárdico con la PFA pueden extrapolarse a una menor recurrencia arrítmica, y es necesario investigarlo.

Este metaanálisis fue una revisión actualizada de la literatura. 

Un metaanálisis previo de Zhang et al, abarcó 15 estudios y solo 1880 participantes. 

Otro metaanálisis previo de Wan et al, incluyó 9 estudios originales y solo 2875 participantes. 

Otro de Ahmed et al, incluyó 17 estudios y un total de 2252 participantes. 

Si bien los metaanálisis previos han brindado información sobre su eficacia y seguridad relativas, no lograron comparar exhaustivamente las 2 modalidades, omitiendo una serie de resultados significativos de eficacia y procedimiento. 

Los estudios de Zhang et al y Ahmed et al no lograron evaluar resultados significativos como 1 año libre de arritmia auricular, resultados de procedimiento como dosis de fluoroscopia, uso de medio de contraste, número de aplicaciones por procedimiento y algunas complicaciones también. 

Un estudio de Vetta et al no logró comparar directamente las 2 modalidades, disminuyendo la fuerza de la evidencia.

La rápida acumulación de nuevos ensayos clínicos y la falta de una comparación exhaustiva entre la PFA y la CA requieren una síntesis actualizada de la evidencia. 

El metaanálisis de los autores, con múltiples ensayos clínicos nuevos y una muestra de 4638 participantes, es el único que comparó exhaustivamente la PFA y la CA.

Tanto el registro MANIFEST-PF como el ensayo ADVENT refuerzan la PFA como una alternativa altamente efectiva y segura a las técnicas de ablación tradicionales para la FA. 

El registro MANIFEST-PF, que incluyó a 1568 pacientes, demostró una tasa de éxito de PVI del 99,2% y una libertad de arritmias auriculares del 78,1% al año, con tiempos de procedimiento más cortos y una baja tasa de complicaciones (1,9%). 

Cabe destacar que no hubo casos de lesión esofágica o estenosis de VP, lo que destacó su perfil de seguridad superior, en particular para pacientes de alto riesgo.

El ensayo ADVENT confirmó además la efectividad de la PFA al mostrar que no era inferior a la ablación térmica convencional (radiofrecuencia y criobalón) en el mantenimiento del ritmo cardíaco normal y tenía un perfil de seguridad similar, con una baja tasa de complicaciones graves al año. 

Estos hallazgos sugieren que la PFA funciona tan bien como los métodos tradicionales, al tiempo que ofrece potencialmente una mayor eficiencia del procedimiento y beneficios de seguridad.

La PFA tiene el potencial de convertirse en el tratamiento de primera línea preferido para la FA debido a su perfil de seguridad mejorado, eficiencia de procedimiento y prometedora eficacia a largo plazo. 

Su mecanismo no térmico minimiza riesgos como la lesión esofágica y la estenosis de las VP, al tiempo que mantiene una alta durabilidad del PVI. 

Sin embargo, el aumento observado en el taponamiento cardíaco y la taquicardia auricular resalta la necesidad de una mayor experiencia del operador y mejoras en los procedimientos. 

A medida que la tecnología evoluciona, los sistemas de mapeo mejorados y la administración automatizada de lesiones podrían mejorar aún más la eficiencia y reducir las complicaciones. 

Se requieren ensayos controlados aleatorios a gran escala para confirmar sus resultados a largo plazo sobre el ritmo, particularmente con respecto a su potencial para reducir la recurrencia de la FA. 

Con los avances continuos, la PFA podría redefinir el enfoque estándar para la ablación de la FA, especialmente para pacientes de alto riesgo donde la ablación térmica plantea mayores preocupaciones.

Este metaanálisis tuvo varias limitaciones, según la propia consideración de los autores. 

Primero, todos los estudios incluidos fueron no aleatorios, lo que introdujo un sesgo de selección potencial. 

Segundo, hubo heterogeneidad considerable en los protocolos de estudio, incluyendo diferencias en técnicas de procedimiento, experiencia del operador y duraciones de seguimiento, lo que puede influir en la generalización de los resultados. 

Se llevó a cabo evaluación de sesgo de publicación, análisis de sensibilidad y evaluación de riesgo de sesgo y también se empleó modelo de efectos en el análisis estadístico, pero aún podría haber cierta heterogeneidad residual en los resultados. 

Tercero, la extracción de datos se basó en estudios publicados solo en inglés, excluyendo potencialmente estudios relevantes en otros idiomas e introduciendo sesgo de idioma. 

Cuarto, puede haber sesgo de publicación, ya que estudios más pequeños con resultados negativos o no concluyentes podrían estar subrepresentados, potencialmente inflando la eficacia observada de PFA. 

Quinto, la experiencia del operador con PFA fue a menudo menor que con CA tradicional, lo que lleva a una posible subestimación de los beneficios de PFA. 

Y finalmente, algunos estudios presentaron variables continuas como medianas con rangos intercuartiles, que luego se estimaron como medias y desviaciones estándar utilizando el método descrito por Hozo et al

Aunque transformar los datos VAS de esta manera (mediana/rango intercuartil a media/desviación estándar) puede introducir imprecisiones marginales, los análisis de sensibilidad redujeron esa preocupación.

En conclusión, este metaanálisis demostró que la PFA es una alternativa eficaz y segura a la CA para el tratamiento de la FA. 

La PFA mostró tasas comparables de PVI, mejor eficacia a largo plazo con menor recurrencia de arritmias auriculares y un perfil de seguridad más favorable. 

La eficiencia del procedimiento también fue mayor, aunque la PFA se asoció con un mayor tiempo de fluoroscopia y requirió mayor aplicación de energía.

Cabe destacar que se observaron tasas más altas de taponamiento cardíaco y taquicardia auricular con PFA, lo que podría reflejar la curva de aprendizaje actual y la limitada experiencia del operador con esta nueva tecnología. 

A medida que los profesionales adquieran experiencia y la tecnología evolucione, se espera que estos riesgos disminuyan.

A pesar de limitaciones como los diseños de estudio no aleatorizados, la heterogeneidad del protocolo y el posible sesgo de publicación, este análisis abordó lagunas críticas en la literatura existente. 

Los hallazgos respaldaron el creciente potencial de la PFA como modalidad de primera línea en la ablación de la FA y subrayan la necesidad de ensayos aleatorizados a gran escala para validar su eficacia y seguridad a largo plazo.

* Bokhari SFH, Bakht D, Amir M, Hassan A, Asif A, Ali K, Ali MKB, Sana H, Qureshi MA, Mubashir MM, Awais MN, Iqbal A, Waleed M. Safety and efficacy of pulsed field ablation versus cryoablation for atrial fibrillation: A comprehensive meta-analysis. Medicine (Baltimore). 2026 Jan 23;105(4):e47353. doi: 10.1097/MD.0000000000047353. PMID: 41578543.

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