Editoriales
Dr. Edgardo Schapachnik
Dr. Edgardo Schapachnik
Director General y Científico del FIAI
julio de 2026

Federico García Lorca, Alfonsina Storni, Juan Gelman y sus cantares de julio

  —Quién eres, blanca niña.
¿De dónde vienes?
  —Vengo de los amores
Y de las fuentes.
BALADA DE UN DÍA DE JULIO
Federico García Lorca

Se inicia con este 1º de julio otro mes en la vida e Historia del FIAI – CARDIOLATINA, fecha icónica y de gran impacto para este Editor, que siendo un joven médico de Emergencias debió cubrir profesionalmente los eventos vinculados a la muerte del Presidente Juan D. Perón

La Balada de García Lorca, que se eligió como marco poético para ilustrar este para nosotros mes invernal, tiene el formato de un diálogo entre el poeta y una joven vestida de blanco («niña mía, de sol y nieve»). 

Ella emprende un viaje para buscar a su amado en el prado verde y advierte que no teme al clima, sino al sol y a la muerte.

A lo largo de sus respuestas, revela símbolos trágicos: lleva la estrella de su amante en la boca, su espada en el pecho y pensamientos tristes en los ojos. 

Finalmente, se descubre que su amado está muerto en el agua.

García Lorca pareciera verter toda su tristeza en estos bellísimos versos de su Balada de un día de julio; de la dupla discordante de la belleza y la tristeza, este Editorial se inclinará hacia el lado de la belleza.

En regiones como Argentina, julio evoca el recogimiento, el frío extremo y la nostalgia. 

En su «Espanto de coronas» el poeta Juan Vitulli, autor argentino contemporáneo, retrata el mes de julio a través del frío, describiendo a un vecino que limpia el techo de las ramas y nidos vacíos que dejó el «otoño», buscando calidez en las tardes largas. 

El julio invernal del hemisferio sur esconde una belleza íntima, donde el frío despoja el paisaje para revelar lo esencial. 

En la poesía, este mes no es solo gélido; es el refugio de la luz tenue, el calor del hogar y la contemplación del silencio.

En su La belleza de los detalles cotidianos (Juan Vitulli), el poeta encuentra la estética del mes en las tardes que se alargan y en los rituales mínimos. 

Describe con delicadeza la luz fría del sol filtrándose por la ventana y el acto de limpiar el techo de las hojas secas que dejó el otoño, transformando la rutina invernal en un cuadro de paz y orden visual.

Muchos poetas rioplatenses asocian julio con la «belleza del adentro». 

El contraste entre el viento helado del exterior y el brillo dorado del fuego, el vapor de una taza de café o el abrigo compartido, crea una atmósfera de intimidad y calidez que solo este mes calendario puede propiciar: es el refugio del hogar

En julio, los árboles desnudos revelan sus siluetas perfectas contra cielos grises o celestes muy limpios. 

La poesía del cono sur suele celebrar esta estética despojada, donde la falta de flores resalta la geometría de las ramas y la escarcha matutina brilla como cristales sobre el pasto.

Es la transformación del paisaje; el minimalismo de la naturaleza:

Lejos de ser un mes oscuro, el julio poético invernal se enfoca en una melancolía bella y reconstructiva. 

Es el tiempo del calendario donde la naturaleza descansa y se concentra hacia adentro, invitando al ser humano a hacer lo mismo: buscar la luz propia en medio del invierno. 

Es la melancolía luminosa

Es la quietud urbana según Alfonsina Storni

En su poema «Plaza en invierno», la autora suizo-argentina retrata la desnudez de la naturaleza de julio y cómo la iluminación artificial del espacio público embellece el frío ambiente de la ciudad.

«Árboles desnudos corren una carrera por el rectángulo de la plaza.

En sus epilépticos esqueletos de volcadas sombrillas

se asientan, en bandada compacta,

los amarillos focos luminosos.» 

El dolor sutil de julio por Juan Gelman

El célebre poeta clásico argentino dedicó versos directos al mes calendario en su obra «Invierno en la ciudad». 

En ella, Gelman describe la sutil, silenciosa y conmovedora belleza con la que se transita el asfalto porteño durante el mes más frío del año.

«Bajo los árboles secos

la ciudad respira despacio.

Pasan personas

que no miran,

y yo me deslizo

entre sus pasos

como quien no quiere

molestar la tristeza.

Es julio.

Y hay algo en el aire

que duele

sin razón.» 

Julio es un mes clave para la salud pública y las profesiones médicas, destacando el Día Mundial contra la Hepatitis (28 de julio) y el Día Nacional del Médico Rural (4 de julio) en Argentina. 

Estas fechas impulsan campañas de prevención, concientización y reconocimiento a los profesionales en todo el país. 

El calendario de salud del mes se organiza de la siguiente manera:

  • 1 de julio: Primera aplicación de la vacuna BCG (contra la tuberculosis) en 1921.
  • 4 de julio: Día Nacional del Médico Rural en Argentina, en homenaje al nacimiento del Dr. Esteban Laureano Maradona.
  • 6 de julio: Día Mundial de las Zoonosis y aniversario de la primera aplicación de la vacuna antirrábica humana por Luis Pasteur.
  • 12 de julio: Día Nacional de la Medicina Social en Argentina, instaurado en honor al nacimiento del Dr. René Favaloro.
  • 22 de julio: Día Mundial del Cerebro, enfocado en la prevención de enfermedades neurológicas y fomento del bienestar cognitivo.
  • 28 de julio: Día Mundial contra la Hepatitis (OMS), para promover la vacunación, diagnóstico temprano y acceso a tratamientos.
  • Segunda semana: Semana Nacional de la Lucha contra la Sordera.

Febrilmente, con meses de antelación, ya se está organizando el Encuentro del FIAI de noviembre, en el marco del nuevo Congreso Argentino de Arritmias.

Así se hizo el pasado mes de mayo, durante el Congreso Nacional de Cardiología de la FAC realizado en Rosario, Santa Fe, Argentina.

Sin dudarlo, julio será en mes de creatividad y trabajo para los miembros del FIAI – CARDIOLATINA.

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